marzo 03, 2013

¿Qué detesto?

Detesto saber dónde vives
y saber que más lejos no podrías estar.
Detesto verte en los rostros de cada persona
con la que llego a conversar.
Detesto recordar los momentos que vivimos
y que tras los años se han olvidado.
Detesto tu aroma y olerlo en cada beso recordado.
Detesto el tiempo que tuvimos
ya que ahora tu nombre da vueltas en mi cabeza.
Detesto que ahora no pueda hablar de otra cosa,
pero más detesto que no lo digo con certeza.

Detesto verme en el espejo,
imaginarte posando a mi lado.
Detesto escribir sobre tus ojos
y los besos falsos que seguro me habrás dado.
Detesto que lo que digo es profundo
y no te importe, aún cuando eras más que mi mundo.

Detesto extrañarte y saber que no eres mía,
pero más detesto verte, cualquier día,
y de tu parte no recibir ni una mirada.
Detesto detestar lo que ocurre
y apoyarte siempre que tu quieras,
pero más detesto que cuando te hablo no respondas
y de una u otra forma sin pensarlo tu me hieras.
Detesto que me engañes,
y más, no saber cuando lo haces.

Detesto seguir de ti enamorado
aún cuando no soy correspondido.
Detesto haber comenzado esta historia,
pero más detesto que de lo sucedido
todo haya terminado por un malentendido,
sin arreglo, sin perdón, sin ninguna solución,
una vida sin amor.
Detesto vida mía haberte dado el corazón.

marzo 02, 2013

Sentimientos de Enero


No sé lo que siento, si es verdad o te miento,
debo serte sincero, tan sólo escucha el silencio.
No espero me entiendas, me odias o al menos lo intentas,
no te culpo y mucho menos lo evado,
pero sigue siendo confuso cómo todo se ha dado.

He pensado decirte que huyas conmigo,
que formemos algo entre tu camino y el mío,
pero luego divago, lo estructuro a detalle,
lo medito acostado mientras fumo a desaire.

Siempre llego a lo mismo, desconozco cómo sucedió,
cuesta hallarle una respuesta, no encuentro el sentido,
pero todo lleva a que habrá algún herido.

Es difícil decirte que te quiero, sentirlo, saber si es lo que espero,
me arriesgo siempre al expresarme, no quiero salir lastimado,
tanto he sufrido que ya hasta olvidé lo que es ser amado.

No entiendo en qué momento empezó
o si fue el "destino" quien corría y luego tropezó.
Es duro aceptar, reconocer que algo hicimos mal,
¿tendremos solución o será lo más correcto darle un final?